Cotorra Argentina

Ya sea para salir de la rutina, sentir cantos y ruidos en casa, o para combatir la soledad, la cotorra argentina es  la  mascota indicada para ti.

También conocida bajo el nombre científico  de Myiopsitta monachus o como pequeña cotrorrita verdigris, lo cierto es, que convertirá tus días en veladas de constante entretenimiento y alegrará tu hogar.

Esta es una especie muy sociable, alegre y en ocasiones muy ruidosa, por lo que se le considera un ave de compañía.

Tiene como atractivo adicional, el hecho de poder imitar sonidos, por lo que resulta muy divertido, dedicar algunos minutos del día a enseñarle palabras sueltas e incluso frases, que repetirá constantemente, para delicia de chicos y grandes.

Mantenerla en casa, no requiere de grandes cuidados, entonces, si no eres muy sensible al ruido y los gritos que la caracteriza, puedes ir pensando en tener una Cotorra Argentina como compañero de tus días.

Tamaño y características

Es un ave más bien grande,  ya que un ejemplar adulto, puede llegar a medir unos 31 centímetros aproximadamente, teniendo una espectacular  envergadura  de hasta 48 a 53 centímetros en los ejemplares más grandes.

En cuanto al peso, los sujetos completamente desarrollados, alcanzan un peso que puede llegar a los  140 gramos.

Su esperanza de vida es de  25 a 30 años, tanto en estado salvaje, como en cautiverio, por lo que puede acompañar a los miembros más pequeños de la familia, hasta que alcanzan la madurez.

En el rostro de la cotorra argentina, destaca su pico redondeado y filoso, de color marrón, que combina perfectamente con el de los ojos, en un marrón que destaca por estar rodeados de anillos grises, mismo color que presenta en las patas, que finalizan coronadas por fuertes pezuñas curvas.

Respecto a las plumas, estas son mayoritariamente de color verde en la espalda y de color gris claro en  la cara, la garganta, la parte alta del pecho y las patas.  Mientrastanto, las plumas que cubren la mayor parte de su pecho, son de un tono que podría describirse como beige oscuro combinado con gris claro.

El abdomen de esta ave, se caracteriza por estar poblado de plumas verdes y amarillas que se combinan perfectamente y gracias a  la fotorrecepción de la luz,  ofrecen a  la vista ese tono verde único, que le otorga una personalidad especial a la cotorra argentina y que va cambiando hasta observarse un verde amarillento que llega al bajo vientre, nalgas, muslos, coberteras superiores y parte de la cola.

La extender sus alas en vuelo, se despliegan sus plumas azul profundo, que se distinguen fácilmente, junto con las que se encuentran en la parte central superior de la cola, que acompañan las plumas verdes de la parte inferior y la base gris plomo de su base.

La diferenciación y separación por géneros, en esta especie, se hace un poco difícil para el criador, ya que entre machos y hembras,  es mínima y sólo puede ser apreciad por un ojo experto o por una prueba de ADN, ésta última la más recomendada.

En donde vive

Por su nombre se pude inferir, que es originaria de Argentina, pero además de ese país, también se conoce como endógena de varios países de Sudamérica, como Bolivia, Ecuador, Perú,  sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina.

Sin embargo, el entusiasmo por parte de los coleccionistas, estudiosos de las aves y amantes de las mascotas, hace  que muchos viajeros las lleven a sus lugares de origen, para tenerlas en casa, aviarios e incluso para liberarlas en el campo. Por esta causa, se les puede observar en en ambientes naturales, en países tan distantes como España, Italia, Portugal y otras fronteras europeas.

Es una especie con una asombrosa capacidad de adaptación a cualquier ambiente, por ello, no es de sorprenderse, que aparezcan grandes colonias en parques urbanos o en la periferia de las grandes ciudades, jardines de zonas residenciales, huertos y en ciudades con muchos árboles.

Estas grandes colonias son posibles, además de la fácil adaptación de la cual ya hablamos, a que son aves gregarias, que construyen nidos comunitarios, de gran tamaño, que pueden ser utilizados para anidad por varias parejas, lo cual les protege de depredadores, además, los construyen en grandes árboles o en estructuras urbanas de considerable altura, como antenas de teléfonos, electricidad, edificios abandonados, entre otras.

Al ser aves que se adaptan fácilmente a diferentes hábitats, es muy fácil criarlas en cautiverio, aunque ameritan que se les coloque en jaulas de gran formato, de resto, solo requieren atención en su alimentación, hidratación constante y compañía, por lo que se recomienda mantenerlas en pareja.

En este sentido, se pude lograr la reproducción de la pareja, sin ningún inconveniente, en la cual ponen entre  cinco a ocho huevos cada vez, cuya con una incubación de aproximadamente 23 días.

Subespecies 

Son fácilmente identificables, cuatro subespecies de ésta ave:

  • Myiopsitta monachus monachus
  • Myiopsitta monachus calita
  • Myiopsitta monachus cotorra
  • Myiopsitta monachus luchsi

¿Destaca en algo por su comportamiento?

Son aves que destacan por su gran capacidad de socialización y por compartir su hospedaje y alimentación con el resto de los miembros de la comunidad.

Tienen un carácter alegre y bullicioso, en especial cuando perciben aires de lluvia, al parecer es una costumbre aprendida, de sus parientes las guacamayas.

Su principal característica es la gran capacidad de adaptación que poseen, lo cual se las ha convertido en una especie, que ha logrado esparcirse por todo el mundo, a través del transporte que le ha proporcionado el hombre, hacia otros países y   continentes.

En libertad, siempre viajan acompañados y a logran desarrollar altas velocidades en vuelo, haciéndose notar por el gran ruido que generan.

Mientras, cautiverio, podrás contar con una compañía agradable y alegre en casa.

De qué se alimenta esta especie?

Su capacidad de tomar lo mejor de su entorno, unida a su fuerte y filoso pico, han convertido a la cotorra argentina en una experta en tantear y probar la diversidad alimenticia de la naturaleza.

En este sentido, pasó de ser una especie principalmente granívora, que se alimentaba casi exclusivamente de semillas, a una que  come frutos, flores, granos, néctar y algunas larvas e insectos.

Si tienes una en casa o estás planificando tenerla, no dejes de introducir en su jaula (además de las semillas) algunas frutas tropicales como banana, sandía o mango; aunque también puedes experimentar con frutos de estación, con toda confianza, pues seguramente los comerá sin contemplaciones.

 

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