Ruiseñor Silbador

Si quisiéramos describir al Ruiseñor Silbador, la característica más importante que pudiéramos destacar es su canto.

Aunque muchas personas no lo describen como un canto en realidad, sino como un conjunto de sonidos, chillidos, silbidos y pitidos, entre otros.

Tales sonidos,  suenan combinados, de una manera aguda y penetrante que no se puede definir con una sola palabra.

Lo cierto es que se trata de un ave asiática, muy difícil de detectar y de atrapar, que no se ve con mucha frecuencia en Europa, ni en América,

Así como también es verdad, que  no está muy popularizada como ave de compañía, quizás porque no es ofrecida en las grandes ventas de mascotas aladas.

Tamaño y características

El Ruiseñor Silbador, es un ave pequeña, que no supera los 14 centímetros de longitud y con un fuerte parecido al Ruiseñor Común.

Su plumaje es de color marrón grisáceo, que se aclara en ciertas partes de su pequeño cuerpo, que además es moteado por unas diminutas motas blancas, en el cuello y el pecho.

Tiene alas muy resistentes y fisiológicamente adaptadas para generar fuerza y propulsión, a fin de levantarlo  y mantenerlo  en el aire durante largos períodos, yendo hacia adelante o en la dirección deseada.

Tiene un pico pequeño, pero resistente y capaz de atrapar fácilmente los insectos necesarios para su alimentación.

La diferenciación de géneros en esta especie, se hace realmente difícil, pues ambos ejemplares, tanto el macho como la hembra, son idénticos y se hace necesario algún estudio de ADN, para conocer el sexo.

Sin embargo, para oídos expertos, se hace un poco más sencilla la tarea de diferenciarlos, pues se conoce que el canto del macho,  es perenne, mientras que la hembra canta de vez en cuando.

Los sujetos jóvenes,  se pueden distinguir con facilidad, pues no tienen un plumaje muy poblado, más bien, obtienen el color característico de los adultos, luego que mudan sus plumas originales.

En donde vive

Es una especie que permanece principalmente en tierras bajas y para reproducirse, se dirige a los bosques de la taiga del noreste de Asia hasta Mongolia, para esperar el invierno en el sudeste de Asia y el sur de China.

En determinada época del año, se puede ver con facilidad, al Ruiseñor Silbador, en huertos cercanos a las ciudades, jardines de conjuntos habitacionales, patios de casas, ciudades con muchos árboles  y fincas.

Para su reproducción, que se efectúa entre los meses de  junio o julio, elaboran su nido en el hoyo de algún árbol, en algún tronco hueco o directamente en el suelo, pero escondido entre la maleza, para evitar a los depredadores.

En el nido la hembra pone entre cinco o seis huevos, de color azul pálido o gris-azulado con manchas dispersas color marrón. La madre se dedica exclusivamente a incubar los huevos y su alimentación corre por cuenta de su pareja, quien se encarga de llevarle alimentos hasta el nido.

Luego de tres semanas, nacen los polluelos, quienes son alimentados en partes iguales por ambos padres, hasta que alcanzan el mes de edad, cuando comienzan a independizarse mediante pequeños vuelos de aprendizaje, que una vez  perfeccionados, son indicadores,  de que se irán del nido con sus pares, de la misma especie.

Dentro de las características de esta especie, se encuentra el enérgico canto del macho, quien lo emite día y noche, con tonos tan altos que superan los decibeles registrados en las grandes ciudades.

Lo que realmente llama la atención del canto de esta ave, no es lo agudo del mismo, ni los pitidos o chillidos inentendibles que emite, sino el hecho de que al cantar a altas horas, cuando otras especies permanecen calladas o durmiendo, el canto del Ruiseñor silbador se escucha como un sonido único en la quietud de la noche, pareciendo más penetrante que cualquier otro.

¿Destaca en algo por su comportamiento?

Tienen un carácter tímido y evasivo, lo que convierte a esta especie, en un ave esquiva y nada fácil de encontrar, pues se esconde entre la frondosidad de los árboles o lo tupido de la maleza. De hecho, su nido lo construye oculto entre las ramas, para evitar ser detectado.

Le gusta caminar por el bosque, por lo que tiene grandes habilidades de corredor y saltarín. A estas habilidades, les saca partido, para conseguir alimentos entre las hojas, donde puede detectar insectos a distancias considerables.

¿De qué se alimenta esta especie?

La dieta del Ruiseñor Silbador, está compuesta de elementos que pueda conseguir al ras de la tierra, es decir, lugares de fácil acceso poblados de insectos, especialmente pequeñas arañas, hormigas y escarabajos.

Aunque no descarta, comer alguna fruta silvestre que haya caído cerca de su nido, semillas varias y el rocío de las flores.

 

 

 

 

 

 

 

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