Agapornis roseicollis

En la actualidad existe una gran variedad de aves, pero el agapornis roseicollis destaca por su variedad de color en el plumaje y su diminuto tamaño los cuales los hacen de gran atractivo, siendo esta especie una de las más demandas por los humanos al a hora de adquirir un ave como mascota.

Es una de las pocas especies las cuales han sido sometidas a cambios genéticos dando como resultados diferentes mutaciones en el plumaje, siendo estos de variados colores, muy vistosos y casi irresistible para las personas, con poco más se quince centímetros de tamaño, son muy sociables amorosos y cautivadores. Sin duda un ejemplar del que vale la pena estar informado.

Tamaño y características físicas

El agapornis roseicollis es una especie de ave muy pequeña perteneciente a la familia de los llamados popularmente “loros” o “periquitos”. Es una especie de diminuto tamaño ya que cuando mucho alcanzas los dieciséis centímetros de longitud.

Las partes de su cuerpo tales como: la cabeza, torso, patas, cola, e incluso ojos y pico, son de tamaño armonioso en relación a toda su complexión. Su cabeza presenta un llamativo rojo o anaranjado, incluso de color salmón en la parte frontal.

La hembra tiende a tener la cabeza un poco más ancha a diferencia del macho, y su color suele ser un poco tenue. Mayormente su plumaje es de color verde pero esta especie se destaca por su increíble variedad de color en el plumaje, siendo una de sus características más atractivas no poseen un anillo ocular blanco como otras especies, y sus ojos son de color negro intenso.

Sus patitas son cortas y pueden presentarse en color gris, rosado claro o incluso en un tono blancuzco. Sus pesuñas de color oscuro y de tamaño diminuto les son útiles para mantenerse estático las ramas de los árboles o en cualquier superficie, además de facilitarle su alimentación.

Su pico es se presenta de forma pequeña, ancha y muy puntiagudo. Y dependiendo del color de su plumaje puede ser de tonalidad oscura, negra o marron. Como también de color claro, naranja o rojizo.

¿En dónde vive el Agapornis roseicollis?

El Agapornis roseicollis es oriundo del sur de África más específicamente a las zonas cercanas del desierto de Namibia. Sin embargo actualmente estas preciosas especies pueden encontrarse en otras zonas del mundo. No obstante, estas acostumbradas a vivir en un medio caluroso, por lo cual los climas tropicales son ideales para estas aves. Y es recomendable no someterlos a ambientes templados o incluso a temperaturas menores a los 5 grados centígrados.

Subespecies de Agapornis roseicollis

En la actualidad se le reconocen mundialmente dos subespecies de los agapornis roseicollis: A.R. catumbella descubierta en el año 1952 en el sudoeste de Angola y la A.R. roseicollis  descubierta en el año1818 en la zona de Namibia, al noroeste de Sudáfrica.

Pero se pueden encontrar otras mutaciones de variedades de estos “periquitos” africanos en las cuales se destacan la Roseicolli Aqua, el cual es llamativo por su intenso color azul. Esto se debe a que carece de psitacina, factor el cual produce los colores, rojizos, naranja y amarillos.

El roseicolli amarillo pálido es un ejemplar de color amarillo verdoso, con cabeza de color naranja, con ojos rojos y patas de color carne o rosa claro. Esto es debido a la ausencia de eumelanina, pigmento responsable del color negro en el plumaje.

El agapornis roseicolli arlequín  se presenta de color no uniforme en su plumaje, más bien que presenta cierto tipo de manchas. Es una combinación de un ancestral, haciendo que su plumaje cree una aleación entre el color verde y el amarillo.

El agapornis roseicollis violetta es un bello ejemplar de color violeta cuya cara y pecho corresponden a un color blanco grisáceo. El agapornis roseicolli pastel en cambio posee un color verde totalmente tenue o claro, desapareciendo el color naranja de su cabeza, mostrando solo una pequeña zona anaranjada en su  frente.

El ejemplar roseicollis opalino presenta un color rosado el cual se extiende de su cabeza hasta la nuca, y el resto del cuerpo con su plumaje verde y un color mucho más luminoso y brillante. El agapornis roseicollis violetta arlequín en cambio, es de color color blanco desde tu cabeza hasta tu pecho y alas con contraste blanco y azul.

¿Destaca en algo por su comportamiento?

El agaporni roseicolli han ganado fama de ser una especie de aves románticas ya que disfrutan de la compañía de su pareja, de hecho son conocidos como los parajos del amor, ya que reflejan ternura y paz. Cuando se grian en cautiverio y en estado de soledad suele tener una actitud triste y melancolica, en algunos casos podrían hasta morir de tristeza.

Tienen un carácter muy sociable y amistoso, se acostumbran a la convivencia y compañía de los seres humanos. Suelen estar siempre acompañados por sus parejas o crías, pero en tiempos de cría la hembra suele optar por una actitud más celosa, posesiva y territorial. Les encanta el agua por lo que suelen tomar baños muy a menudo, también les gusta picotear y roer madera.

Una de sus características más adorables, es que debido a su comportamiento de felicidad y libertad, entonan cantos alegres y bonitos.

¿De qué se alimenta esta especie?

Estas aves se alimentan mayormente de semillas, como también semillas germinadas, alpiste, mijo, avena. En cautiverio suelen aceptar fácilmente las frutas y verduras como parte de tu alimentación.

 

 

 

 

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